Valor y precio

En Metáfora sabemos que no conviene confundir valor y precio. Pero no porque sean dos caras opuestas de una misma moneda, si no simplemente porque no conviene tratar a uno y otro por igual. Hemos claudicado aceptando que uno y otro puedan de ir separados y de resultas de esa interesado parecer, hemos admitido como bueno el que aquello que mucho cuesta, también ha de valer mucho y lo que poco vale, es porque no cuesta casi nada. Es esta manera simplista de querer ver el valor y el precio de productos y servicios, la que lleva a medir el coste de los mismos en horas y recursos utilizados. Así, observando la realidad bajo esa perspectiva puramente mercantilista, hemos llegado a dar por hecho que algunas cosas no cuestan lo que valen y otras tantas, no valen lo que cuestan.

Alfredo Jaso